lunes, 30 de noviembre de 2015

Muchas veces sufrí, algunas erré, pero siempre amé



“Ocurre a menudo que en amor nos sintamos engañados, heridos y desgraciados, pero seguimos amando. Y, con un pie en la tumba, volvemos la vista atrás y nos decimos: Muchas veces sufrí, algunas erré, pero siempre amé.”

Anna Gavalda

viernes, 27 de noviembre de 2015

Your body is a forest


"Listen to me, your body is not a temple. Temples can be destroyed and desecrated. Your body is a forest — thick canopies of maple trees and sweet scented wildflowers sprouting in the underwood. You will grow back, over and over, no matter how badly you are devastated."

Beau Taplin

lunes, 23 de noviembre de 2015

Declaración Universal de Sentimientos Humanos


Yo, como cualquier aspirante a convertirse en bonito recuerdo, declaro…

Primero. Tengo derecho a amar y a ser amado. Esta cláusula deberá ser respetada incluso por quien no me quiera a mí. Da igual. Como cantó el maestro, fue siempre más feliz quien más amó.

Segundo. Tengo derecho a enamorarme incluso de quien yo no haya decidido. Sobre todo de quien yo no haya decidido. Enamorarse jamás fue una decisión. Ser feliz, sí.

Tercero. Tengo derecho a que nadie, y cuando digo nadie me refiero ni siquiera a mí mismo, esté legitimado para juzgar mi relación. Por encima de raza, edad, sexo o religión, si dos personas han decidido quererse, quién eres tú para juzgarles.

Cuarto. Tengo derecho a buscar ya no buenas parejas, sino buenas ex. Y a sentir lo que no haya sentido jamás. Y tengo derecho a sentirlo de primera mano cada vez que lo haga. Porque puede que el corazón no envejezca. Pero la mirada sí.

Quinto. Tengo derecho a perdonar y a ser perdonado. Jamás por partes iguales, esto no es una ecuación, y si lo fuera, sería incapaz de despejarme yo.

Sexto. Tengo derecho a llorar cuantas veces quiera por todo aquello que dejé o me ha dejado. Por todo lo que jamás entenderé. Por todo lo que se me quedó en el tintero. Tengo derecho a echar de menos todo lo que jamás me ocurrió. Y tengo derecho a remover mi pasado a las tres de la mañana, aunque todos sepamos de antemano que siempre será un error.

Séptimo. Tengo derecho a abrazar como si no hubiese un mañana. Porque algún día sé que tendré razón. Y ese día será demasiado tarde.

Octavo. Tengo derecho a querer a quien no conozco pero sé que sufre. Sobre todo si sé que sufre. Esto último, más que un derecho, es una obligación.

Noveno. Tengo derecho a quererme a mí lo justo para poder empezar a querer a los demás.

Y décimo. Igual que tengo derechos, también tengo una obligación y sólo una: la de seguir los dictámenes de mi corazón por encima de todo lo que pase e intentar siempre dar más de lo que reciba.

 Así lo firmo a día de hoy, desde este lugar del planeta, con todos y cada uno de mis latidos.

Al Rincón de Pensar, Risto Mejide. Intro al Capítulo XVII

viernes, 20 de noviembre de 2015

La cuenta que cuenta es la suma de los momentos


"Porque a fin de cuentas la cuenta que cuenta es la suma de los momentos en que el ser humano vence el miedo magistral de entregarse entero a otro ser humano."

La eternidad por fin comienza un lunes, Eliseo Alberto

jueves, 19 de noviembre de 2015

Aunque la tristeza jamás desaparezca


Hay que ponerle un nombre a esta tristeza
hay que ponerle un corazón,
un ojo de gato o de serpiente,
hay que ponerle un vestido
tacones
maquillaje
y sacarla a pasear
emborracharla
y cogérsela en una esquina
o en un motel de mala muerte.

Hay que golpear a esta tristeza,
darle latigazos,
enseñarle quién manda,
amarrarla a un poste eléctrico
o deshojarla en una tarde de septiembre.

Hay que saber que el mundo
es una telaraña o una sombra ancha
dispuesta a devorarlo todo,
a tragárselo todo de una bocanada
o de un zarpazo.

Hay que entender que las cosas
tienen un lugar geográfico, un nombre,
una textura exacta y una forma
y que dentro de esas cosas
está desnuda y en silencio
la tristeza,
como una corriente de aire frío
o el mar cuando se han dormido las olas,
como un conuco solitario,
un rancho de tabaco a oscuras
o Matanzas a las cinco de la tarde.

Hay que saber que la tristeza existe
como existe la casa, la tacita de té,
el reloj, el árbol, los recuerdos
o la fotografía de mi abuela
con una blusa llena de pájaros blancos
y una mirada que me hace recordar
a todos los muertos que ha tenido que llorar
mi pobre abuela.

Hay que saber que la tristeza no sólo existe
sino que también tiene su espacio,
su rincón en el interior de cada cosa,
su propia coloratura, sus exigencias
e incluso sus horarios
y que a veces uno se cansa,
se harta de tanta mansedumbre,
de tumbarse en una cama,
de tomarse un frasco de pastillas,
de pensar en sogas, en puentes
o en desahogos sentimentales,
y de repente uno se levanta
y dice coño
y decide cambiar el orden del mundo,
ponerle un nombre a la tristeza,
etiquetarla,
mandarla a la mierda,
y seguir hacia delante,
siempre adelante,
como el que va en un tren
o en un motoconcho,
aunque el vacío siga en el lugar de siempre,
aunque nada sea como antes,
aunque el amanecer sea luminoso,
aunque la tristeza jamás desaparezca.

Rosa Silverio

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Y yo quería vivir

Teresa Freitas

"Y yo quería vivir. Simplemente vivir. Sin agobios. Quizás con algún día feliz. Y reducir las angustias. Eso es imprescindible: reducir las angustias. Quizás es sólo un asunto de cambiar el punto de vista. Hay que estar plenamente presente donde uno se encuentra, y no escapar siempre."

Animal tropical / Pedro Juan Gutiérrez

jueves, 12 de noviembre de 2015

Para los que están armados, escribo



"para los que quieren mover el mundo
con su corazón solitario,
los que por las calles se fatigan
caminando, claros de pensamientos;
para los que pisan sus fracasos y siguen;
para los que sufren a conciencia,
porque no serán consolados
los que no tendrán, los que no pueden escucharme;
para los que están armados, escribo.”

Rubén Bonifaz Nuño

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Cargadas de pecados



- Me gustan las chicas suaves y brillantes, fuertes y cargadas de pecados.
- Esas lo llevan a uno al infierno – replicó Randall indiferentemente.
- Seguro. ¿En qué otro sitio he estado yo nunca?


Phillip Marlowe

jueves, 5 de noviembre de 2015

El amor está simplemente donde está


"Durante tantos milenios como llevan existiendo, los humanos no han comprendido en realidad qué es el amor. ¿Cuánto hay de físico y cuánto de mental en todo eso? ¿Cuándo es accidente y cuándo destino? ¿Por qué se destruyen parejas que son perfectas y funcionan otras que parecen imposibles? No conozco las respuestas mejor que ellos. El amor está simplemente donde está."

La Huésped, Stephanie Meyer

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Algo fuerte te está pasando


- Es muy difícil.
- ¿Qué?
- El amor. ¿Cómo amar sin poseer? ¿Cómo dejar que te quieran sin que te falte el aire? Amar es un pretexto para adueñarse del otro, para volverlo tu esclavo, para transformar su vida en tu vida, ¿cómo amar sin pedir nada a cambio, sin necesitar nada a cambio?
- Si no hubiera pasado el tiempo, sentiría que me estás haciendo un reproche. Pero en realidad creo que estás asustado y si estás asustado es porque algo fuerte te está pasando.

El lado oscuro del corazón

martes, 3 de noviembre de 2015

Es de valientes saber irse a tiempo


"También es de valientes saber irse a tiempo, 
tragarse el cariño y aprender a deshojarse la vida como el alma."

Jorge Muñoz

lunes, 2 de noviembre de 2015

Que cosa esa


"Que cosa esa…cuando te enamoras de golpe, que no sabes ni quién es esa persona y aun así le pones todos los años que te quedan a su nombre, dure poco o mucho, todos a su nombre…"

Marwan