viernes, 16 de noviembre de 2012


Amigos y amigas, esperadme que vuelvo, hoy toca hacer la maleta rumbo a Tailandia

¡Nos vemos a la vuelta!

jueves, 15 de noviembre de 2012

Siempre llegarás tarde



- Ella: ¿Llego tarde?
- Él: Para mí, tú siempre llegarás tarde; porque siempre querré que llegues antes.

Martín Casariego

miércoles, 14 de noviembre de 2012

3º Aniversario de la fiesta Miss Moustache



Este sábado 17 de noviembre se celebra en Madrid el que es ya el tercer aniversario de la fiesta Miss Moustache Electronic Girl Party. Una fiesta que arrancó con intención de ser un punto de encuentro diferente en la noches de ambiente para chicas con buena música electrónica y un rollo moderno que rompe con lo habitual. Lo cierto es que lo han conseguido creando un sello muy personal.

La fiesta será en la Diamante Club (C/ Ventura Rodríguez 7)

Una novedad es que presentarán el numero 0 del fanzine de Miss Moustache.

Los precios:

En Lista hasta 1.30 gratis o 2 por 13€
Lista hasta las 2 // 2copas por 13 y de 2 a 4 // 2 copas por 15€
De a cierre no hay lista y son 1 por 15€

Os podéis apuntar a la lista desde aquí.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Colapsar


“Como cuando tu mirada chocó con la mía y el tiempo no supo si seguir avanzando o colapsar” 

Jaime Sabines

jueves, 8 de noviembre de 2012

A mí un pajarito me contó


“Los científicos dicen que estamos hechos de átomos pero a mí un pajarito me contó que estamos hechos de historias”

Eduardo Galeano

miércoles, 7 de noviembre de 2012

El Amor es Constitucional


Después de la celebración de ayer, hoy comparto un extracto del artículo "El Amor es Constitucional" escrito por Boti García Rodrigo (Presidenta, Federación Española de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) para el Huffingtonpost.



"El otro día fui a una reunión a un Ministerio de mucho nombre y apellidos. Una reunión imprescindible para poner en las mesas y en las acciones de las personas con responsabilidad política, en sus mentes y en sus conciencias, nuestra realidad, la realidad LGTB (de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales) y, también en este caso, la de nuestros hijos, la de nuestras familias. Y fui acompañada de quienes pertenecen a asociaciones de madres y padres LGTB o bien son madres y padres de personas LGTB: fui a la reunión acompañada de nuestra realidad. Y expusimos, explicamos, aclaramos, demandamos, reivindicamos.

En un momento, la madre aquella que estaba allí por serlo de un chico gay, dijo: "Yo tengo dos hijos, uno es homosexual, el otro heterosexual, y no concibo ni consiento la más mínima diferencia en los derechos que disfruten el uno y el otro; no hay razón, es de una injusticia cósmica". Es de una injusticia cósmica. Y añadió, cada vez con más énfasis, que muchas de las familias que integran su asociación cuando vieron aprobada la Ley 13/2005, que modifica el Código Civil para permitir el acceso al matrimonio a todas las personas con independencia de su orientación sexual, cambiaron radicalmente de actitud hacia sus hijas, hacia sus hijos, hacia la sociedad y hacia sí mismas: la norma legal como fuente de autoestima.

Y ahora ya hemos pasado la reválida: por fin, después de siete largos años de injusta espera, el Tribunal Constitucional ha sentenciado que la Ley 13/2005 es plenamente constitucional. Por culpa del recurso de la vergüenza interpuesto por el PP, hemos tenido que 'repetir y revalidar' nuestro derecho a tener derecho.

Nuestro derecho a la igualdad, votado en junio de 2005 en sede parlamentaria y sancionado en noviembre de 2012 por la máxima instancia jurisdiccional, es pleno y el mismo del resto de la sociedad. Tus dos hijos, Elena, tienen los mismos derechos y gozan de la misma protección constitucional. Puedes/pueden/podemos respirar en igualdad.

No podía ser de otra manera, lo que estaba en juego era decidir si nuestra Constitución realmente ampara y defiende la igualdad de toda la ciudadanía; el fallo del TC es un triunfo para la democracia de este país y para la historia de los derechos civiles. El reconocimiento de la igualdad es la mejor herramienta de lucha contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género.

Pero también es un comienzo. Porque la igualdad legal, por fin ya totalmente legitimada (¿se darán por satisfechos los de las cavernas y los de las negras sotanas?), no es sino el comienzo, los andamios necesarios, el paraguas indispensable para conseguir la igualdad real. Ahora, Ley en mano, igualdad en ristre, coraza y yelmo que nos proteja, tenemos que seguir luchando la batalla. Recomenzando. Tenemos que continuar la antigua y rancia batalla en que las personas LGTB venimos empeñadas desde siglos. La batalla contra el enemigo que viene perviviendo impunemente en la sociedad, enemigo enraizado en todas las culturas, que alcanza a todas las etnias y se instala en todas las clases sociales. La homofobia."

martes, 6 de noviembre de 2012

La Constitución nos ampara



Hoy, después de siete años, el Tribunal Constitucional ha emitido la esperada sentencia de la constitucionalidad de la Ley del Matrimonio Homosexual después de que el Partido Popular presentara en 2005 un recurso de inconstitucionalidad sobre ésta.

Alegaban entonces que "desnaturalizaba" el matrimonio tradicional y que es algo incompatible con el artículo 32.1 de la Constitución sobre el derecho del “hombre y la mujer a contraer matrimonio con plena igualdad”. Sin embargo, lo que parece que no entendían es que en el apartado siguiente -art. 31.2- la Constitución también dice que "la ley regulará las formas de matrimonio" no la moral, ni la visión particular de unos pocos.

¡Por fin, enhorabuena a todos!

lunes, 5 de noviembre de 2012

Te quiero y te odio irremediablemente


“Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?”

Jaime Sabines

viernes, 2 de noviembre de 2012

Un amor



Un amor que no necesite regreso,
pero tampoco partida. 
Un amor no sometido 
a los fogonazos de ir y de volver, 
de estar despiertos o dormidos, 
de llamar o callar. 
Un amor para estar juntos 
o para no estarlo 
pero también para todas las posiciones 
intermedias. 
Un amor como abrir los ojos. 
Y quizá también como cerrarlos.

Un amor, Roberto Juarroz